La Encuesta Intercensal 2025 del INEGI reveló una paradoja en el mapa demográfico del país: los estados con mayor crecimiento poblacional no son los que tienen las tasas de fecundidad más altas.
México alcanzó 130.9 millones de habitantes en 2025, la cifra más alta de su historia, aunque con un crecimiento promedio anual de apenas 0.7%, el más lento en décadas. Baja California Sur encabezó el crecimiento con 3.4% anual, seguido de Quintana Roo con 2.2%, Querétaro con 1.7%, y Nuevo León y Coahuila con 1.5%. En cambio, Guerrero y Veracruz perdieron población.
La explicación está en la migración interna: estos estados atraen nuevos residentes por el empleo, la urbanización y el turismo. Paradójicamente, Baja California Sur y Quintana Roo tienen algunas de las tasas de fecundidad más bajas del país, con 1.2 y 1.1 hijos por mujer, mientras que Chiapas lidera con 1.8. La Ciudad de México registra la más baja, con 0.8.