México y Estados Unidos resolvieron, al menos por dos años, una larga disputa sobre el reparto de agua del río Colorado. El nuevo acuerdo, llamado Acta 334, fue firmado el 2 de septiembre por la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) en El Paso, Texas.
Con el acta, México reducirá su asignación anual habitual en 16.7%, es decir, unos 250 mil acres-pie, una reducción equivalente a la que se impuso a los estados de la cuenca baja de EU: Arizona, California y Nevada. La comisionada mexicana, Adriana Reséndez, defendió que los recortes fueran proporcionales entre ambos países.
El objetivo es enfrentar la sequía y los bajos niveles de los embalses de la cuenca. El acuerdo también incluye una estrategia para controlar la salinidad del agua que llega a México y contempla cooperar en el manejo del delta del río Colorado, que pasó de ser un humedal de 2 millones de acres a una planicie salina casi seca.