El muérdago (Psittacanthus calyculatus), una planta parásita que se alimenta del agua de los árboles, se ha convertido en una amenaza para el arbolado de la zona metropolitana de Guadalajara. En agosto, la Comisión Nacional Forestal (Conafor) lo identificó, junto con otras plantas parásitas, como la principal plaga forestal del país por superficie afectada.
Las aves dispersan sus semillas, que se adhieren a las ramas gracias a una sustancia muy pegajosa. Una vez fijadas, penetran la corteza y se conectan al sistema de agua del árbol, debilitándolo poco a poco hasta provocar su muerte, sobre todo en árboles urbanos.
En Jalisco, vecinos de varias comunidades han formado grupos contra el muérdago con apoyo de arboristas que suben a los árboles para cortar las ramas infectadas. Los especialistas advierten que la plaga no se puede erradicar con fumigación, pero confían en mantenerla bajo control.