De acuerdo con cifras recientes del INEGI, la población de México ya asciende a 130 millones de personas, consolidando al país como una de las naciones más pobladas de América Latina. Sin embargo, este crecimiento convive con una tendencia contraria en materia de natalidad.
El promedio de hijos por mujer en el país pasó de 2.1 en 2020 a 1.9 en 2025, una disminución que refleja cambios importantes en las decisiones reproductivas de la población, así como transformaciones sociales, económicas y culturales que inciden directamente en la planeación familiar.
Especialistas señalan que esta tendencia no es exclusiva de México, sino que se replica en buena parte del mundo, y que sus efectos a largo plazo podrían impactar en la estructura poblacional del país, particularmente en el equilibrio entre población en edad productiva y adultos mayores.