Celulares, mochilas, carteras y documentos son solo algunos de los objetos que los usuarios olvidan a diario en el Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México, uno de los sistemas de transporte más utilizados del país.
Cuando estos objetos son encontrados por el personal del Metro, pasan por un proceso formal de recepción, registro y resguardo, que permite llevar un control detallado de cada pertenencia hasta que su dueño la reclama, o hasta que se determina su destino final si nadie la recupera.
Muchos usuarios desconocen que existe este procedimiento y, en consecuencia, dan por perdidos objetos que en realidad podrían recuperar acudiendo a los módulos correspondientes con la información y documentación necesaria para acreditar su propiedad.