El peso mexicano se depreció 6.32% en septiembre, su mayor caída mensual desde junio de 2024, presionado por el endurecimiento monetario y un diferencial de tasas menos atractivo frente a Estados Unidos. Tras haber llegado a cotizar por debajo de los 17 pesos por dólar en agosto, al cierre de septiembre el tipo de cambio volvió a superar los 18.
El dólar se fortaleció después de que la Reserva Federal subió su tasa a 4% el 16 de septiembre, mientras Banxico mantuvo la suya en 6.50%, lo que redujo la diferencia entre ambos países a 250 puntos base. Esto restó atractivo a las operaciones de «carry trade», que durante meses impulsaron la demanda de pesos.
Aun así, los analistas no dan por terminado al «superpeso». Para los hogares, el efecto es doble: quienes reciben remesas en dólares ganan poder de compra, pero los productos importados y los combustibles pueden encarecerse. El consenso de Banxico y Citi México prevé que el peso se recupere hasta 17.50 por dólar al cierre de 2026.