México sigue siendo un país joven, pero está envejeciendo a gran velocidad. Así lo advierte la economista Valeria Moy, directora del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), a partir de la Encuesta Intercensal 2025 del INEGI.
Entre 2020 y 2025, la edad mediana de los mexicanos pasó de 29 a 32 años. En ese mismo periodo, Alemania aumentó la suya 0.6 años y Japón 2.1, por lo que México, aunque sigue siendo mucho más joven, envejece más rápido que ambos. Las personas de 60 años o más ya son el 14.7% de la población, frente al 12% de 2020, y la tasa de fecundidad cayó de 1.9 hijos por mujer en 2019 a 1.2 en 2024.
Moy subraya que el bono demográfico no es automático: solo genera beneficios si la población se capacita, trabaja en empleos productivos y ahorra. Entre sus propuestas están un sistema nacional de cuidados con presupuesto real, un debate sobre el financiamiento de las pensiones y un sistema de salud preparado para enfermedades crónicas.