Más de 7 mil personas se reunieron en la zona arqueológica de Chichén Itzá, en Yucatán, para presenciar el famoso descenso de la serpiente durante el equinoccio de otoño. El fenómeno de luz y sombra ocurre cada primavera y otoño, cuando el sol de la tarde proyecta sobre la escalinata norte de El Castillo la silueta de una serpiente que parece bajar hacia la cabeza esculpida en la base.
El efecto se forma con siete triángulos de luz y suele durar entre 10 y 30 minutos. Este año, el INAH implementó un operativo especial de domingo a martes, ya que el fenómeno fue visible esos tres días, aunque las nubes lo ocultaron por momentos.
La pirámide de Kukulcán tiene cuatro escalinatas de 91 escalones cada una; con la plataforma superior suman 365, la duración del año civil maya. Según la Secretaría de Turismo, Chichén Itzá superó el año pasado a Teotihuacán y Tulum como el sitio de turismo cultural más visitado del país.