Los agentes de inteligencia artificial prometen hacer tareas por nosotros, pero un caso reciente muestra sus riesgos. El creador de contenido Matt Robb dejó que Muse, el nuevo agente de Meta, manejara la venta de un teclado Logitech en Facebook Marketplace, y el resultado no fue el esperado.
Aceptó una oferta y compartió su dirección
Muse aceptó una oferta de apenas 10 dólares y le mandó al comprador la dirección del edificio de Robb, con la indicación de avisar al llegar. El comprador llegó alrededor de las 9:15 de la noche, esperó más de 20 minutos y se fue molesto. Mientras tanto, el agente respondía automáticamente que el vendedor ya estaba ahí, sin poder confirmarlo.
Robb se enteró después
El usuario supo del trato hasta más tarde esa noche. Muse se disculpó desde su cuenta y ofreció reprogramar. Un editor del sitio Gizmodo calificó el comportamiento de peligroso y dijo que borró la aplicación después de ver la publicación.
El debate sobre los permisos
El caso reabre una pregunta clave: ¿un agente de IA debe pedir confirmación antes de compartir datos personales o cerrar una transacción? Los especialistas advierten que dar permisos amplios a estas herramientas puede exponer la privacidad y la seguridad de los usuarios.