Vecinos y comerciantes del Centro Histórico de la Ciudad de México impulsan iniciativas para revitalizar la zona, enfocándose en resolver problemáticas de seguridad, limpieza e infraestructura que han afectado su imagen en los últimos años.
La zona, considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, enfrenta el reto de equilibrar su valor histórico con las necesidades actuales de quienes viven, trabajan y visitan la zona diariamente.